Neuquén del Ayer: El día que Soda Stereo hizo delirar a La Caldera y Cerati aprobó el vitel tonné
Para dimensionar el hito, hay que recordar que a fines de los 80, el trío integrado por Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti ya no era solo una promesa; eran la vanguardia absoluta del rock en español. Con su estética heredada del post-punk y un sonido impecable, marcaron a fuego la cultura argentina a fuerza de talento, mérito propio y una profesionalidad inquebrantable. Y los neuquinos fuimos testigos de esa evolución en primera fila.
El valor de estar ahí: Sudor, viento patagónico y "peajes" ganados con laburo
Si algo queda claro al leer a los miembros de la comunidad, es que asistir a un show de semejante calibre requería pasión y cultura del esfuerzo. Alberto Berra, por ejemplo, recordó con orgullo: "¡Trabajé una semana completa para pagar la entrada!". Eso es valorar el espectáculo. Otros, con el ingenio a flor de piel y los bolsillos flacos de la juventud, hicieron "puerta" hasta cansar al control o se colaron por la calle Winter, como admitieron con picardía Ricardo García y Javier Ortiz.
La mística de la región también jugó su papel. Varios memoriosos recordaron que la furia del viento patagónico obligó a reprogramar fechas en más de una ocasión. Pero los grandes se ven en la cancha: lejos de suspender y marcharse, los Soda demostraron su respeto por los contratos y por el público quedándose días extra fuera de agenda para cumplir con su gente. "Unos grandes de verdad", sentenció el vecino Rubén Carnovale.
Cuando por fin se encendían los amplificadores, la locura era total. Hay quienes recuerdan haber quedado "sordos y con dolor de pantorrillas por una semana" debido a la cercanía con el escenario y la potencia del sonido. Dentro del gimnasio de Independiente, el calor humano era tal que el techo empezó a condensar agua: "¡Goteaba el techo del calor humano!", rememoró Jorge Conde. En el campo, la intensidad dejó la cancha de fútbol directamente sin pasto.
Anécdotas de entrecasa: Del Hostal del Caminante a la cocina de "La Nonna"
Los comentarios de los seguidores de Neuquén del Ayer revelaron momentos íntimos dignos de una película. Desde adolescentes escapadas de sus padres que terminaron encontrándose con toda la familia en medio del pogo, hasta encuentros cercanos en el icónico Hostal del Caminante o fotos exclusivas en el viejo edificio de Canal 7.
Pero la palma de oro se la lleva Mónica Gatica, quien trabajaba en las cocinas del recordado restaurante La Nonna Franchesca. Los músicos fueron a cenar allí y pasaron a saludar al personal. ¿El detalle supremo? "A Gustavo Cerati le gustó mi vitel tonné", confesó con emoción. Un auténtico lujo patagónico.
El cierre de aquellas noches no estuvo exento de la típica adrenalina ochentera. El usuario Gustavo Reyes revivió el descontrol de la salida, donde la marea de fans rodeó tanto los vestuarios que la banda tuvo que ser evacuada de urgencia en una ambulancia de AMEN, mientras la policía local intentaba ordenar el caos a la vieja usanza.
El valor de nuestra historia viva
Esta columna es apenas el comienzo de un viaje semanal por el archivo vivo de nuestra comunidad. En Classic Radio Neuquén creemos firmemente que la identidad de una ciudad no la hacen los discursos, sino las vivencias compartidas de sus ciudadanos, el respeto por los recuerdos comunes y el reconocimiento mutuo.
¡Estén atentos! Porque en la próxima entrega de Neuquén del Ayer, el foco podría estar puesto en la gran interacción que ustedes, los miembros activos del espacio, generan día a día en nuestras redes. ¡Gracias por mantener vivos los años dorados de Neuquén!
POR: JJGONZALEZ (Fundador y Administrador de Neuquén del Ayer)