Cuentas claras: Tras la investigación por licencias truchas, auditan el centro emisor de Neuquén
Tras una investigación interna motorizada por la propia Municipalidad que decantó en la justicia, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) desembarcó en la capital provincial para llevar adelante una auditoría integral sobre el Centro Emisor de Licencias local. El objetivo es claro: revisar los protocolos, la trazabilidad de los plásticos y garantizar la transparencia del sistema que avala a quienes se sientan frente al volante.
El caso tomó temperatura luego de que se detectara la venta de carnets falsos a través de las redes sociales, una maniobra delictiva que salteaba de forma escandalosa los exámenes obligatorios y los cánones que cada ciudadano que se esfuerza abona como corresponde. El operativo judicial ya dejó un saldo de cuatro personas demoradas a disposición de la Fiscalía, además del secuestro de documentación y teléfonos celulares. El caso sumó un componente cinematográfico: la desaparición física de una de las máquinas utilizadas para estampar las impresiones oficiales del organismo, un hecho que ya forma parte del expediente en curso.
Aclaración desde el Ejecutivo local Frente al revuelo, las voces oficiales de la comuna salieron a poner los puntos sobre las íes respecto a la interpretación del procedimiento. En diálogo con Classic Radio Neuquén, el director general de Licencias de Conducir, Lucas Padín, enfatizó que la intervención de Nación no debe leerse como una persecución a la estructura municipal. "El título de que nos investigan es impreciso. No es una intervención externa; las medidas sobre el personal y la investigación de fondo surgieron de un trabajo de auditoría interna propio del municipio", remarcó el funcionario, llevando tranquilidad al vecino que cumple con las reglas.
Desde la dependencia comunal recalcaron que los carnets detectados fuera de regla "no figuran en el sistema nacional ni como renovaciones ni como licencias habilitadas", lo que prueba que el filtro estatal funcionó al cruzarse los datos. Circular con un plástico trucho constituye un delito penal bajo la figura de uso de documento público falso, que acarrea la retención inmediata del vehículo y severas multas económicas.
N de la R: El ordenamiento público y el cumplimiento de las normativas de seguridad vial son indispensables para la convivencia pacífica. Quienes eligen el camino del atajo o la truchada no sólo ponen en riesgo vidas en la calle, sino que desprecian el esfuerzo del ciudadano honesto que rinde sus exámenes y paga sus tasas al día. Bien por los controles internos que sacan a la luz estas manzanas podridas.
Por JJGONZALEZ