LOCURA EN NEUQUÉN: Más de 30 mil personas festejaron el pase a semis en el Monumento a San Martín
El corazón de Neuquén volvió a latir con la fuerza de un país entero. Tras concretarse el emocionante pasaje de la Selección Argentina a las semifinales de la Copa del Mundo, una marea humana de más de 30 mil personas se autoconvocó en el Monumento al General San Martín para celebrar una victoria que ya quedó en las páginas doradas del sentimiento popular.
Desde los primeros minutos posteriores al pitazo final, las calles céntricas de la ciudad se transformaron en un estruendo de bocinas, banderas al viento y cantos que unieron a abuelos, padres e hijos en un solo abrazo. La locura fue total: el tránsito quedó completamente interrumpido en la Avenida Argentina y los alrededores del epicentro neuquino se convirtieron en una tribuna a cielo abierto, demostrando la pasión inigualable de nuestra región.
La antesala de una cita con la historia
Este festejo masivo en el Monumento no fue una celebración más; fue el desahogo y la unión de un pueblo que sabe que está a las puertas de un partido trascendental. El fervor que se respiró en Neuquén es el reflejo exacto de un país que ya se prepara para el gran desafío de este miércoles 15 de julio, cuando Argentina enfrente a Inglaterra por un boleto a la gran final.
En cada rincón de la concentración neuquina sobrevolaba algo mucho más profundo que el simple folklore futbolero. Entre lágrimas de emoción, los hinchas locales dejaron en claro que el próximo cruce se jugará con el alma: por el orgullo de nuestra patria, por el recuerdo vivo y eterno de nuestros chicos de Malvinas en cada latido, y con el empuje unánime hacia Lionel Messi en el último Mundial de su vida.
Neuquén late en sintonía con la Selección
Las réplicas del festejo se extendieron hasta altas horas, consolidando una de las movilizaciones populares más grandes de los últimos tiempos en la provincia. Neuquén ya juega su propio partido, empujando desde el sur argentino con la mística y el aguante que caracterizan a nuestra tierra.
La mesa está servida y la ilusión se mudó por completo al centro de la ciudad. El miércoles no jugarán solo once en la cancha; jugará la historia, jugará la memoria y jugará un país entero.
Por: JJGONZALEZ